6 de junio de 2011

Pajaritos a volar


Bien pensado


“Jorge Marín sitúa al elemento humano, como un ente completo en donde el equilibrio, la perfección de los cuerpos, el balance y la utopía del ser místico quedan plasmados en el tiempo y lo trascienden en una aparente eternidad”, comentó Elena Cepeda, lujosísima curadora y de paso secretaria de cultura de la ciudad.

Por su parte, Mario Delgado, en su papel de secretario de educación, apuntó sin acordeón alguno que Marín “desafía el tiempo y lo estampa en bronce” y, añadió regocijado, “qué bueno que está su obra aquí en Reforma, en la mejor galería que se puede tener. Ante la difícil situación que vive el país, Marín nos recuerda que los mexicanos tenemos alas y que no nos van a quitar los sueños”. Pues una cosa es sufrir de insomnio por lo difícil de la situación y otra muy distinta dejar de soñar, aunque sea despiertos.
Haciendo lo propio

Con estas frases poéticamente lapidarias los funcionarios de la ciudad nos quieren hacer pensar que este asunto de poner esculturas sobre el Paseo de la reforma no tiene parangón, que su idea es simplemente genial y que se vale soñar que se vuela y salir a la calle desnudo. Si el espacio público esta hecho para llenarlo de cosas al considerarse un espacio vacío, pues que mejor que estas piezas de inspirador erotismo alado.

Figuras humanas que con falsos picos, verdaderas alas e imposible desnudez invocan al respetable a no tener miedo a la libertad y emprender el vuelo que cual Ícaro se pondrá a desafiar a quien mas le guste (su jefe, la suegra, la esposa, su condición económica) y así, sin empacho alguno echarse a volar sin preguntarse sobre el predecible aterrizaje. Si la cabra tira pa´l monte vale la pena parafrasear a Chava Flores y preguntarse ¿Pa donde tiras cuando vuelas mexicano?.

Guapito 1

Guapito 2

Guapito 3
Guapito 4

Estética masculina
Altos vuelos

Para regocijo de chicos y grandes, el tal Marín no solo nos da la oportunidad de apreciar su ineludible capacidad creadora con 13 piezas de seres alados que mas bien parecieran parvada al ser prácticamente iguales, sino que también nos regala la maravillosa oportunidad de convertirnos en uno de ellos al fundir un par de gigantescas alas “para comer aquí” y retratarnos con ellas.

Estas alas sin duda han generado gran furor, su localización en el cruce de la entrada del lago y el Museo de Nacional de Antropología ha obligado a que casi todos los paseantes se detengan y se hagan retratar con ellas. En esta suerte de escenario fotográfico es posible observar dos actitudes: la del súper héroe alado o la de angelito celestial; una suerte de populómetro entre la tele y la iglesia. Sea cual sea la forma en que busquemos ser retratados y recordados para la efímera posteridad de nuestra visita a Chapultepec, este escenario es sin duda el lugar donde mas fotos se disparan por minuto (unas 5 o 6) en un domingo cualquiera en todo el país, superando con creces el Ángel de la Independencia, la Pirámide del Sol, el Castillo de Chichén Itzá, la fuente del Museo Nacional de Antropología o cualquier fiesta infantil.

Angelica

Anyi
Angelina
Angel y quita
De Pond´s
Acá su pinche Birdman


“Apropiarse del espacio público” nos dicta con su inefable cultura urbana la Secretaria de Cultura de la ciudad, pero si bien no precisa quien se lo apropia, si Marin, ella o la ciudadanía, es claro que esta apropiación es digital.